“Thom Yorke: Daydream Nation” – Entrevista para Crack

© Clementine Schneidermann

La última edición de la revista Crack trae una entrevista extensa con Thom Yorke en la que abarca temas sobre su próximo disco como solista, cómo se inspiró por Flying Lotus, los procesos detrás de Suspiria y escribir para Katia y Marielle Labèque, el manejo de su ansiedad frente al mundo de hoy, y finalmente qué es lo que se viene para Radiohead en torno al aniversario y retrospectiva de Kid A y Amnesiac.

Hemos traducido la publicación de Thomas Frost, y la pueden leer a continuación:

© Clementine Schneidermann
© Clementine Schneidermann

Acabas de completar un nuevo disco como solista, presentado tu primera pieza clásica y orquestado una banda sonora. ¿Cómo explicas esta rica explosión creativa en la que pareces estar en este momento?

Wow. Bueno, yo lo vería de otra manera, porque las cosas se desaceleraron un tiempo y estoy feliz de poder trabajar de nuevo y regresar a enfocarme. Parece que pasé mucho tiempo en mi sótano, en el estudio por dos años, y de pronto todo lo que estaba dando vueltas ahí empezó a salir.

Es como si hubieras tachado varias cosas de la lista solo en los últimos 12 meses.

Realmente no se suponía que fuera así. El tema con Katia y Marielle Labèque, la pieza para piano, empezó para mí como una broma. Me estuvieron preguntando, ‘Deberías escribir algo en piano para nosotras’ y yo pensaba ‘Jajaja, supongo. No puedo leer música.’ Obviamente, luego me di cuenta que ese no era un pre-requisito.

Cuando me vi aceptando hacer una banda sonora y escribir música para piano, me di cuenta que en realidad no era tan diferente a cómo aprendí a usar una computadora. Tuve la sensación más extraña construyendo algo en la laptop y luego dársela a estas dos músicos increíbles. El trabajo se basó en algunas ideas usando probabilidad y arpegiadores, con un estado mental muy electrónico, ¡y de pronto lo están tocando como si fuese una pieza de Schumann o Ravel!

© Clementine Schneidermann

¿Se pareció en algo a lo que sentiste al hacer Suspiria?

Ese fue un proceso tan insano. Estaba tan salvajemente fuera de mi elemento. Me gustó el hecho de que me dio un conjunto de cosas para hacer, como escribir para un cuarteto de cuerdas o escribir para un coro. Cosas que nunca hubiera imaginado. A veces ni siquiera me reconozco en la música que hago, que es algo que siempre estoy buscando, supongo.

¿Tienes algún sentido de libertad artística al trabajar en estos campos?

Tienes que abordarlo con la mente de un principiante. Una vez que ya aprendiste a usar una caja rítmica, o que ya aprendiste a escribir de una manera particular, la tentación es regresar ahí porque sabes que funciona. Pero el punto es, una vez que descubriste que funciona, ya no funciona. Mira a Aphex Twin. Él hace cosas similares a lo mío pero usa máquinas. Una vez que ya pasó una fase de regresar a un secuenciador viejo, ya no quiere verlo más, ya sigue para adelante.

Este álbum se siente como una progresión natural de tu exploración electrónica en los últimos 20 años.

Ciertamente es pesado. Es grande. Vimos a Flying Lotus en sus primeros años de gira con nosotros, y lo vimos con su set-up en vivo tocando todos sus loops y pensamos, ‘Bueno, eso es interesante’ porque es una presentación en vivo, está improvisando. De pronto descubrimos esta nueva manera de escribir cosas. Yo le enviaba tracks incompletos y dispersos a Nigel, y él se enfocaba en los fragmentos que creía podían funcionar, los convertía en samples y loops, y luego me los devolvía para que yo empiece a escribir partes de voz.

© Clementine Schneidermann

¿Sientes que estas composiciones fueron tan desafiantes como cosas que ya probaste con Radiohead?

Al comienzo fue aterrador. Estaba escondido detrás de las tornamesas, pretendiendo ser más o menos un DJ, pero no es tan así porque también estoy cantando y ocasionalmente tocando guitarra. Tuve una suerte de “momento eureka” en un momento de un show en París en el que tenía al escenario al frente y pensé ‘Ah, al carajo’ y terminé usándolo para bailar.

Cuando no tienes una banda tocando lo abordas desde un punto de vista diferente. Empiezas sintiéndote muy expuesto. Luego tienes que encontrar una nueva manera de estar ahí. Lo peor que te puede pasar en el escenario es sentirte acomplejado. Ahí fue que todo se puso un poco raro porque de pronto pensé, ‘Un momento, esto es un poco más como teatro…’

O performance de arte.

Lo que mi pareja me ha enseñado como actriz de teatro es que ella no puede hacer lo que hace si no está completamente en el momento. Es tan obvio cuando no es así. Pero también debo pensar en las partes donde entran las máquinas. Debo correr de vuelta a la consola, prender el sintetizador modular, cambiar el tempo para esta canción, cambiar los loops de voz, asegurarme de cambiar el parche para el siguiente sonido del sintetizador, mientras estoy haciendo todo eso.

© Clementine Schneidermann
© Clementine Schneidermann

Hay un contraste marcado entre tus movimientos y los temas y asuntos tan intensos sobre los que estás cantando. Pareciera que estás bailando y disfrutando de lo macabro de las canciones.

Realmente disfruto eso. Ese es el punto en el que pienso ‘OK, no creo que nadie más se atrevería a hacer esto en este momento’. Lo que siempre me encantó de ver a John Lydon era la manera en que él disfruta en esos momentos en que te quedas como que, ‘Carajo’. Tú y yo sabemos de qué estoy hablando. En la música hay algo muy, muy oscuro, así que no voy a quedarme ahí parado siendo oscuro. Voy a moverme.

¿Has intentado ponerle un espejo al frente al ánimo existencial que prevalece en este disco? Hay una sensación muy de distopia en el disco.

La hay. ¿Alguna vez has volado a Tokio? Ese jet lag es la definición de una crisis existencial, todas las veces. Hubo una noche en que me me fui a dormir, y dos horas después estuve totalmente despierto y tuve estas imágenes… humanos y ratas habían intercambiado lugares. Un sueño. Mientras salía, desperté con estas imágenes muy fuertes de chicas tropezándose en tacones, pero en realidad eran ratas y los humanos estaban en los desagües. Tuve otro, con unas imágenes raras de la ciudad de Londres y todos los rascacielos estaban cambiando de lugar.

La distopia es una parte de ello, sí, pero para mí, una de las cosas que más prevalece es una sensación de ansiedad. Si sufres de ansiedad, sabes que se manifiesta de maneras impredecibles, algunas personas tienen reacciones excesivamente emotivas. Para algunos la raíz de la realidad puede simplemente ser arrancada, y no sabes que está pasando. Luego eventualmente regresa la realidad. Por alguna razón pensé que una buena manera de expresar la ansiedad de una manera creativa era en un ambiente de distopia. Tuve tantas cosas visuales pasando en este punto. Otro fue ver a todos yendo a sus trabajos pero sus cuerpos decían que ya no lo iban a hacer más. Se rehusaban a cooperar, así que hacían estos movimientos involuntarios.

© Clementine Schneidermann

Ya que estamos hablando de ansiedad, entremos a temas más amplios. ¿Cómo concilias tu necesidad como artista, tu necesidad de vivir una existencia práctica a través de ir de gira y ganar dinero, mientras vives un estilo de vida sostenible?

No me resulta fácil. ¡Ni siquiera me gusta volar! Hace unos años estaba muy, muy molesto al respecto. La cantidad, también – si solo haces algunos shows, entonces la gente volará para ir. Lo que es peor. Pero lo más amplio para mí es haber pasado unos buenos 16-20 años acusándonos unos a otros. Estos titulares interminables, ‘Sí, pero qué se le hace.’ Cambia tus focos. Bla bla bla. Mientras tanto el gobierno da permiso para hacer fracking.

Por ejemplo, solo viajar dentro de Europa ¿correcto? Si me dieras la oportunidad de viajar en tren por Europa, de una manera cómoda y en un tiempo razonable, la tomo. Nuestro sistema de viaje no está construido para apoyar eso; está hecho para apoyar volar. Subsidiamos combustible de avión y esa es la única razón por la que es barato volar. Cada gobierno da subsidios masivos sobre los costos de combustible para aviones. ¡Y luego te dicen que no vueles! Es solo un ejemplo de cómo no podemos cambiar nada de la manera que operamos sin apoyo del gobierno, y simplemente no está ahí el interés. Eso pasa con todos.

¿Sientes que estamos encaminados hacia una suerte de sociedad distópica y sientes que esto se refleja en el disco?

Se refleja en el disco, definitivamente. ¿Estamos realmente encaminados a ella? Creo que estamos en un punto crítico porque hemos permitido que nuestro sistema social y la manera en que la sociedad funciona, la manera en que se ven las fronteras económicas, viajar, la política – hemos permitido que eso siga siendo. Fue mi generación la que lo hizo. Porque crecimos con Thatcher y Blair y simplemente dijimos ‘Bien, bueno son solo un montón de perdedores viviendo en una burbuja’, y al hacer eso dejamos a esos perdedores a cargo. ¿Michael Gove de primer ministro? ¿Me estás bromeando?

Era un soñador e idealista en mis 20s y 30s. Todavía nos rehusábamos a aceptar que debía cambiar algo más fundamental en la sociedad y nuestra trayectoria era esencialmente insostenible de un millón de maneras diferentes. Por eso me parece maravilloso ver las cosas ahora, mi hijo está estudiando política, y darme cuenta de cuánto la generación joven considera que es algo importante, salir a las calles e involucrarse… gracias carajo. Porque nuestra generación simplemente se rindió. Dejamos perdedores a cargo y asumimos que lo iban a hacer bien.

¿Sientes que ahora hay una voluntad convincente de actuar al haber llegado a ese punto?

El nivel de hipocresía y complacencia del gobierno Tory en torno al medio ambiente es chocante. Tan pronto entraron a gobernar, me involucré en esta ley que fue aprobada cuando trabajé con Friends of the Earth, que comprometía al gobierno a hacer un reporte anual para monitorear el progreso en torno al cambio climático, reduciendo emisiones de CO2. Los Tories básicamente dijeron ‘Vamos a ignorar esta mierda’. Para que estemos tan molestos como estamos, creo que es lo justo. Tengo una pequeña placa de agradecimiento en mi casa por involucrarme, y ahora que la veo pienso que no vale ni el papel en que está impreso. Todos siempre nos dijeron que usemos el sistema, que trabajemos con el parlamento y con el gobierno para cambiar las cosas. Haces una ley, la ignoran.

© Clementine Schneidermann
© Clementine Schneidermann

¿Qué te proporcionan las fuerzas opuestas de nuestra sociedad de hoy como artista en 2019?

No lo veo como un tema de que hablar, porque no puedes escribir sobre él directamente. Lo que puedes hacer es tomar la sensación de ira y miedo y medias verdades. Tal vez ya se disipó ahora que nuestra gloriosa líder dejó de amenazarnos con que saldríamos de golpe de la Unión Europea. Pero toda esa previa, totalmente fabricada, se verá dentro de 10 años – si sobrevivimos tanto tiempo – y diremos ‘¿Qué carajo?’ Digo, cómo pudimos permitir que esta gente nos manipule al punto en que genuinamente indujo una sensación de ansiedad y pánico, destruyendo el tejido de nuestra sociedad. ¿Para qué? Para tener contento a un grupo de lunáticos que nunca estarán contentos. ¿Unas 200 personas y sus amigos fascistas? Locura. No podía imaginar mientras crecía, incluso en medio de los años más oscuros de Thatcher cuando estaba en guerra con los mineros, que induciríamos al país entero en un estado ciego de pánico. Y luego despertar un día y que digan, ‘Ah sí, no fue nuestra intención. Perdón.’

Miraremos hacia atrás dentro de 10 años y veremos cómo nuestra actual Primera Ministro, más que cualquier otro PM en la historia, pasó todo su tiempo tratando de pasar por encima la soberanía del Parlamento. Escribí una cosa directamente a Theresa May en Twitter un día, porque no podía aceptar que un ser humano creyese que tiene el derecho de tirarnos por un abismo de esa manera.

Eres muy activo en Twitter ahora. ¿Te sientes cómplice del problema de comunicar mensajes en redes sociales?

Sí, así es, pero no tengo otra opción. Lo uso como vehículo para retwittear mensajes positivos. Solo puedes usar las herramientas que tienes a tu disposición para transmitir los mensajes. Te dejan sin opción. Es lo mismo que está pasando ahora con Extinction Rebellion quienes ya se quedaron sin opciones y están actuando.

© Clementine Schneidermann

¿Se viene el inevitable regreso de Radiohead en algún punto?

Tenemos 50 ahora, la mayoría de nosotros, así que estas cosas deben sentirse naturales, tienen que sentirse bien. No hemos puesto fecha a esto, esto y esto. Realmente extraño tocar en vivo. Sentí que estábamos en un muy buen lugar cuando hicimos Glastonbury y fuimos de gira por Sudamérica.

Siento que lo que han logrado recientemente fue ganado en parte por lo que Radiohead hizo con Kid A y Amnesiac. Siento que los fans los seguirán a todas partes ahora.

Sabes, ahora se siente un poco como ese periodo. No todos se quedaron, eso sí. Algunos se fueron después de OK Computer y otros después de The Bends, lo cual es molesto porque ¡ni siquiera habíamos empezado todavía!

Cuando el disco [Kid A] salió, descubrí una reseña de Melody Maker donde lo destruyó… ¿cómo se llama?

Mark Beaumont. [Sobre Kid A: “Es el sonido de Thom Yorke metiendo su cabeza firmemente a su propio culo, escuchando a qué suenan sus vientos intestinales y decidiendo compartirlo con el mundo.”]

Solo leí un par de líneas y pensé, ‘Wow, eso fue jodidamente duro.’ Recuerdo que el resto de la banda estaba en el camerino antes de que subiéramos a uno de los primeros shows en carpa en Newport bajo una tremenda lluvia, y estaban pálidos como un papel diciendo ‘Nos han hecho basura, nos destruyeron por bla bla bla.’ Pero a la vez, para mí, era una sensación de, ‘Bien. ¡Así es la cosa!’ Así que subimos al escenario y a pesar que estaba en parte, ‘Qué demonios’ porque honestamente no esperaba una reacción tan extrema, también estábamos en plan de ‘Vamos entonces, ¡joder que vamos!’ Fue una sensación de pelear para convencer a la gente, lo que fue realmente emocionante.

© Clementine Schneidermann

Mirando hacia atrás en este punto ¿cómo te sientes respecto a la nostalgia?

Hace poco, estuve revisando el material de Kid A y Amnesiac con los demás. Todos estuvimos un poco locos hacia el final de ese periodo. Habíamos pasado toda la locura del periodo de OK Computer y estaba catatónico al final de eso. Luego trabajamos muy duro por un año y medio sin tener realmente muchos breaks y fue realmente intenso. No sabíamos qué carajo estábamos haciendo, y me rehusaba a ensayar. Imagínate, si pudieras, el caos.

Recientemente encontré esta caja archivadora con todos los faxes que enviaba y recibía con Stanley [Donwood, artista visual] sobre el arte y son muy graciosos. Tengo todo esto, páginas y páginas de fotocopias, que yo dejaba tiradas en los estudios. Nigel las recogió y pensó ‘Mejor nos quedamos con esto.’ Yo estaba tan enfocado y a la vez tan molesto, confundido y paranoico. Estoy viendo a toda esta gente involucrada, diciendo ‘¿Quién carajo es esta gente?’ Vamos a hacer algo muy cool con todo ese material.

Mi pregunta final es: ¿qué te tiene optimista sobre el futuro?

Creo que hemos llegado a un punto de crisis. Espero que sea nuestro punto final de crisis en el que finalmente permitamos que la ira y frustración que tenemos dentro traigan frutos. Hablar. Necesitamos despertar. Una vez que tomemos control del timón que ahora tienen los maniáticos tratando de llevarnos al abismo, estaré optimista. Realmente pienso que ahora mismo estamos viendo a la gente en el volante como realmente son y eso solo nos va a despertar de golpe. Espero.

Fotografía: Clementine Schneidermann
Producción: Kate Edmunds para Truro Productions
Styling: Charlotte James
Asistente de Styling: SK Cheng
Peinado: Mark Francome Painter
Asistente de Peinado: Kirsten Bassett

El próximo disco de Thom Yorke está programado para ser lanzado por XL Recordings.

Artículo Original: Crack

Comentarios